El tracto gastrointestinal o intestino (tanto el intestino delgado como el grueso) desempeña un papel muy importante en la salud.

El intestino es un órgano grande y complejo que contribuye al funcionamiento adecuado de un sistema inmunitario saludable y contiene una comunidad amplia y diversa de bacterias. Sin embargo, la función principal del intestino es digerir y absorber los nutrientes de los alimentos que comemos.

Diversos trastornos afectan al correcto funcionamiento del intestino, como la celiaquía, la enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa), el cáncer intestinal, el síndrome del intestino irritable (SII) y otros trastornos funcionales intestinales relacionados.

Síndrome del intestino irritable

El SII es un trastorno común de interacción intestino cerebro (TIIC) que afecta a entre el 4 % y el 9 % de los adultos. Se caracteriza por síntomas gastrointestinales que no se explican con otros trastornos. Los síntomas del SII más comunes son los siguientes:

Estos síntomas se superponen con otras condiciones gastrointestinales y ginecológicas severas, como la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), la enfermedad celíaca, el cáncer de colon y la endometriosis. Para asegurar que se descartan estas afecciones y se diagnostica adecuadamente el SII, los síntomas similares al SII deberían consultarse con un profesional de la salud antes de hacer cambios en la dieta. Es muy importante que no se autodiagnostique el SII.