El rociado con agua enfría la batería y ayuda a suprimir y retardar la liberación de gases tóxicos, pero no detiene la reacción química (fuga térmica). Otros agentes extintores (CO2, polvo químico seco, etc.) pueden atrapar el calor en lugar de eliminarlo y pueden dar como resultado una falsa lectura (temperatura más baja).
Durante un incendio de un vehículo eléctrico (VE), consulte la guía de respuesta de emergencia específica del fabricante para ayuda en la identificación del cableado de alto y medio voltaje. NO CORTE ESTOS CABLES.
La mayoría de los vehículos eléctricos tienen bucles de corte de emergencia, que son bucles de cables de bajo voltaje, que se pueden cortar para desconectar el sistema de alto voltaje del resto del vehículo. Si es seguro hacerlo, siga las instrucciones del fabricante para desconectar la batería de 12 voltios. Esto aislará la energía de la batería de alto voltaje, y reducirá el riesgo de descarga eléctrica.
Todas las baterías de litio pueden presentar un peligro de incendio, ya sean las de metal de litio como las de iones de litio, nuevas o usadas. Sin embargo, las baterías de litio dañadas, defectuosas o retiradas del mercado (DDR) presentan un mayor riesgo que las baterías de litio que no son DDR, porque es más probable que se incendien en un proceso conocido como "fuga térmica".
La fuga térmica es una reacción en cadena que lleva a una violenta liberación de la energía almacenada y gas inflamable. Esta reacción puede propagarse a otras baterías o materiales combustibles que estén cerca, lo que podría generar eventos térmicos a gran escala con graves consecuencias.
Las señales de que una batería está dañada, defectuosa o retirada incluyen: