- Conveniencia: Seamos honestos, ya que la mayoría de personas trabaja a tiempo completo, ¿acaso se puede esperar que alguien coma en esta época entre 6 y 8 comidas al día? Es allí donde los polvos de proteína, sin duda, pueden ayudar a tener mayor eficiencia y manejo del tiempo.
- Densidad calórica: Para acabar con los depósitos de grasa es necesario estar en déficit calórico. Y debido a ello, se necesitan más proteínas para evitar el catabolismo de la proteína endógena (Lemon & Mullin, 1980).
La mayoría de alimentos tienen carbohidratos y grasas escondidos. El polvo de proteína contiene algunos carbohidratos y grasas, pero estos no están ocultos. En última instancia, todo se reduce a controlar su ingesta de alimentos y con el polvo de proteínas, uno sabe exactamente lo que está comiendo.
- La ciencia de los suplementos: La mayoría de las investigaciones han demostrado que los suplementos de proteína mejoran la fuerza, el equilibrio de nitrógeno y la composición corporal. Sin embargo, algunas investigaciones han demostrado que el uso de suplementos de proteína es prometedor o no concluyente. Los suplementos simplemente añaden un pequeño fragmento a la punta del iceberg. Sin embargo, esta pequeña ventaja puede ser lo que haga toda la diferencia.
- Variedad: Aceptémoslo, comer mucha carne puede ser una experiencia muy monótona. Hoy en día, los polvos de proteína tienen mejor sabor y pueden ser una buena alternativa frente a su selección de fuentes de proteína.
- Ventana de oportunidad: Con el físicoculturismo, el tiempo es de vital importancia en términos de frecuencia de alimentación, cantidad de carbohidratos, proteínas y grasa ingeridos con respecto al horario de hacer ejercicio, el horario de las comidas previas al entrenamiento, el horario de las comidas después del entrenamiento, etc.