Tome dos mancuernas. Párese con los pies separados a la anchura de los hombros, doblando ligeramente las rodillas. Doble la cintura e inclínese hacia delante hasta que el torso quede paralelo al suelo.
Con el torso inmóvil, levante los brazos a los lados hasta que las manos estén ligeramente por encima de los hombros. Las palmas deben mirar hacia el piso. Mantenga los brazos perpendiculares al torso y el codo en posición fija (en un ángulo de 10° a 30°) durante todo el ejercicio.
Mantenga esta posición por un momento y baje lentamente los brazos.